La curiosidad es un combustible de vida. Esta me ha llevado a conocer personas e historias que no tienen precio, estudiando un montón de cosas como ingeniería de sistemas, historia del arte en Florencia, alemán en Austria, cocina italiana, design thinking, storytelling, lanzamientos digitales, y me he metido de lleno en proyectos de adiestramiento canino, comunidades de futbol, libros, música y fundaciones sociales.
Y es que la base de la filosofía es la pregunta, no la respuesta. Creo que alguien que deja de hacerse preguntas deja de crecer, y un negocio con ese mismo síntoma tarde o temprano se queda chico para lo que podría ser.
Esa curiosidad ejercida en la práctica real, me ha llevado a trabajar con marcas como Nike, HBO, ESPN y Audi, y con líderes internacionales que construyen proyectos que importan. Y sigo buscando más de esos.
Si también estás trabajando para mejorar tu pedazo de espacio-tiempo, probablemente tenemos algo que crear juntos.